MONTEFALCO
Montefalco
es un sueño apoyado en una de las valles del Clitunno,
del Topino y del Tévere situado sobre una dulce colina
que domina las tierras circunstantes. Toma su nombre de la
caza de halcón que Federico II practicó
en el 1249, poco antes de su muerte. En época
romana el lugar se denominaba Coccorone y
era un poblado de villas patricias a lo largo de las laderas.
Considerado con razón uno de los burgos medievales
más bonitos de Italia, Montefalco no cesa
de sorprender al visitante más atento, por la presencia
de edificios de rara belleza como la iglesia exconsagrada
de San Francesco (actual sede de la Pinacoteca
que alberga las obras de Benozzo Gozzoli y del Perugino),
la iglesia de Santa Clara y la iglesia
de San Agustín, ambas de origen medieval.
Montefalco además es famosa en toda Italia y en el
mundo por ser la zona de producción del Sagrantino
y de un aceite de oliva excelente.
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