URBINO
El Palacio Ducal es el mayor
monumento de Urbino: caracterizado por las dos fachadas (una
sobre la Plaza de estilo cuatrocentista – y una que
se asoma al valle, construída ardorosamente sobre el
barranco- en un estilo que recuerda a otras arquitecturas
orientales, gracias a los dos “torreones”. Fue
iniciada poco después del 1450, por iniciativa del
duque Federico de Montefeltro (famoso es el retrato de perfil
del duque y de su mujer Battista Sforza – hoy conservado
en la galería de los Uffizzi de Florencia – obra
de Piero della Francesco, su artista de corte), sobre los
restos de la antigua fortificación, en su realización
participaron, en medida no completamente definida y en fases
sucesivas, Luciano Laurana (1468-1472) y Francesco di Giorgio
Martini, y mucho tiempor después (1563), Girolamo Genga,
que añadió un plano a la construcción.
Famosos son también los patios del Palacio, en particular
modo el así llamado Patio de Honor: una de las más
perfectas realizaciones arquitectónicas del siglo XV.
El interior del palacio conserva sólo una parte de
las obras realizadas por numerosos artistas que trabajaron
para el duque Federico; han llegado hasta nosotros la Comunión
de los apóstoles de Giusto di Gand y una parte de los
retratos de los hombres ilustres que el pintor flamenco esiguió,
junto al español Pedro Berruguete, para el pequeño
estudio ducal, ambiente refinado que mantiene todavía
hoy la famosa decoración a lastras ligneas con efectos
prospectivos, realizados probablemente por B.Pontelli sobre
diseños de varios artistas entre los cuales seguramente
se encuentra Botticelli y Francesco di Giorgio Martini.
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