TIRIOLO
Tiriolo domina el territorio desde lo alto
de una colina que separa los valles de Lamato y del Corace,
no lejos de Catanzaro y del Parque de la Piccola Sila.
Historia
Los hallazgos de ajuares pertenecientes al Neolítico
han sido encontrados en diferentes grutas y en los valles
de Sovarico. Hallazgos de la Edad del Bronce y del Hierro
han sido encontrados más en el valle y nos hablan de
un centro ya desarrollado socialmente.
El centro fue posteriormente helenizado por colonos magnogrecos
llegados a las costas de Calabria en los siglos VIII y VII
a.C. asumiendo probablemente el nombre de Trioros.
El escenario cambio improvisamente con la subida al poder
de los Bruzi (siglo IV a.C.) que conquistaron buena parte
de Calabria convirtiéndose en feroces adversarios sea
de griegos que de romanos.
Conquistado definativamente por los romanos a finales de la
Segunda Guerra Punica, el centro aparece sobre la tabla broncea
del Senatusconsultum de Bacchanalibus (186 a.C.) con el nombre
de Ager Teuranus.
De época romana han sido sacados a la luz restos de
villas en la localidad de Santu Janni.
Tras el oscuro período de las invasiones bárbaras
(siglo V) y del Reino Ostrogodo (496-535), Tiriolo reaparece
en la historia como un centro fortificado (siglo IX d.C.)
sujeto a los ataques de bandas de Sarracenos quienes finalmente
conquistaron el lugar gracias al asedio del general Sabir
(929-930).
Fue posteriormente conquistada por los normandos (siglo XI)
los cuales hicieron construir el Castillo de Rocca Falluca
asignando Tiriolo a Guglielmo d’Altavilla.
La llegada de los angevinos, elimino el linaje suevo (1194-1266),
y llevó el burgo primero a los Drivone de Regibayo,
y posteriormente en el 1271 a Goffredo Bovet y finalmente,
en el 1273, al Realengo.
A mitad del siglo XIV Tiriolo pasó a la familia Ruffo,
ya marqueses de Crotone y condes de Catanzaro, quienes lo
administraron hasta la mitad del siglo XV cuando Antonio Centelles,
marido de la marquesa Enriqueta Ruffo, se reveló contra
el rey Alfonso V d’Aragón perdiendo todos sus
bienes, incluido Tiriolo que entró a formar parte del
Realengo.
El hijo del soberano, subido al trono con el nombre de Fernando
I en el 1458, vendió Tiriolo a los Carafa (1481) quienes
la gobernaron hasta el 1610, año en el cual Francesco
María Carafa vendió Tiriolo al Conde de Mesina
Carlo Cigala-Doria.
Los nuevos señores dieron impulso el comercio promoviendo
el tráfico comercial desde Sicilia a Calabria, haciendo
conocer en Tiriolo un período de bienestar y desarrollo
confirmado por el renacimiento arquitectónico.
A esto se unieron los brotes de peste y los movimientos sísmicos.
Terrible fue el terremoto del 29 de marzo de 1783 que debasto
parte del lugar.
En Tiriolo nació Vincenzo De Filippis, matemático
que se unió a los ideales republicanos del 1799 pagando
con la vida esta adhesión. (28 de noviembre de 1799).
El centro se unió así mismo a los motines unitaristas
albergando a Garibaldi y a sus tropas el 28 y 29 de agosto
de 1860.
Visita a la ciudad
Tiriolo es un centro que nos obsequía con vistas panorámicas
que abarcan sea el Mar Tirreno que el Jonico.
Son visitables los restos del Castillo medieval, las fortificaciones
prerromanas, y algunas iglesias entre las que destacan la
de la Virgen de las Gracias que cuenta con un altar barroco
en su interior.
Notablemente importante es el patrimonio custodiado en el
Antiquarium. Cubre el período histórico que
va del Neolítico a la Edad Media albergando una colección
de objetos bretti (siglo IV a.C.) que nos habla de la importante
floritura de Tiriolo en época prerromana.
Lugares de interés
- Castello Normanno (XI-XII sec.)
- Chiesa della Madonna delle Grazie
- Chiesa dello Spirito Santo (XVII sec.)
- Palazzo Schettini (XVI sec.)
- Resti di Fortificazioni Romane e Medievali
Museos
- Antiquarium Comunale in via Pitagora
Eventos
- A pigghiata il Venerdì Santo:
- Estate di Tiriolo: spettacoli teatrali e mostre
- Sagra del pollo alla diavola in agosto
- Sagra do Cuddrurieddru in agosto
- Sagra dell'olio d'oliva in novembre
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