SCILLA
Scilla, es un centro lleno de un sugestivo
encanto, situado sobre las costas tirrenas meridionales
de Sicilia a pocos kilómetros al norte de Reggio Calabria.
Historia
La mitología narra la historia de Scilla una bellísima
jovencita, hija de Niso rey de Megara, amada por el dios marino
Calauco y transformada por la maga Circe en un monstruo de
seis cabezas de perros feroces que devoraban a los navegantes
que pasaban por el estrecho de Messina.
La realidad tras esta leyenda es que el mar fue temido desde
la antigüedad por la fuerza de las corrientes marítimas
por todas las poblaciones.
En nombre deriva del fenicio skoula (roca) y del griego skola
(perro) o skylla, posteriormente transformado en scylla e
scyllaeum.
Algunos historiadores como Estrabón y Polibio señalan
que Scilla fue fundada durante la Guerra de Troya (siglo XII
a.C.).
La historia en cambio habla por primera vez Scilla durante
el enfrentamiento entre los piratas tirrenos, establecidos
en este trazado de costa, y el tirano de Reggio Calabria Anassilaro
(493 a.C.).
El lugar fue posteriormente un importante centro fortificado
de las costas tirrenas que adquirió una gran importancia
durante el período romano bajo el nombre de Oppidum
Scyllaneum protagonista de algunos hechos históricos.
En el lugar se refugiaron los esclavos guiados por Espartaco
durante la revolución del 73 a.C. que aquí llegaron
en busca de un lugar seguro en las naves de Octaviano que
en ese momento se enfrentaban contra las flota del joven Pompeo
(42 a.C.).
Durante el período imperial el centro perdió
importancia siendo excluido de la vía Popilia, que
unía Capua a Reggio, pero conservó una cierta
importancia marítima como recuerda San Gerolano que
aquí llegó en el 385 durante su viaje hacia
Jerusalén.
Tras la caída del Imperio romano Scilla fue integrada
en el Reino de Odoacre (476) primero y posteriormente en el
Reino Ostrogodo (494) entrando en un período de continuos
asedios y saqueos por parte de los Vándalos establecidos
en África.
En el 535 el general bizantino Belisario derrotó definitivamente
a los vándalos y, tras la guerra greco-gótica
(535-553), canceló a los ostrogodos de la historia
uniendo todo el Sur de Italia al Imperio Romano de Oriente.
Entre los siglos VIII y X llegaron a Calabria los monjes basileos
que en Scilla fundaron un monasterio y una Iglesia reconstruida
en la antigüedad como San Pancrazio, destruida por el
terremoto de 1783.
A partir del siglo IX Scilla y las costas cálabras
fueron objeto de incursiones por parte de los sarracenos dueños
de Sicilia desde el 827, los cuales consiguieron también
conquistar y dominar durante un pequeño período
la ciudad.
Con la conquista de los normandos (1062), dificultada por
la población que cerró el castillo, Scilla obtuvo
privilegios comerciales, bajo el dominio Suevo, sus sucesores,
fue fortificada (1255) por Ruffo, que se hallaba en abierto
conflicto contra Manfredi, hijo del difunto emperador Federico
II de Suevia.
Los angevinos conquistaron Calabria y Sicilia (1269) pero
la explosión de las Vísperas Sicilianas (Palermo,
30 de marzo de 1282) llego rápidamente a las costas
cálabras tocando así mismo a Scilla.
En el 1421 el Castillo fue asignado a Guterra De Nava.
El terremoto del 1783 devastó Scilla, y gran parte
de Calabria, cambiando el aspecto de la milenaria ciudad y
lo que quedó en pie fue posteriormente dañado
y arrasado por el terremoto del 1908.
Visita a la ciudad
Scilla es un lugar lleno de encanto que revoca en el visitante
antiguos misterios y una historia milenaria que no cesa de
sorprender. La visita se acompaña por continuas vistas
panorámicas sobre el Tirreno, elemento fundador del
alma de la ciudad. Hasta hace algunos años la pesca
era de hecho la base de la economía de la ciudad, tradicional
era la pesca del Pez Espada llevada a cabo durante el período
Magno-Greco.
El Castillo Ruffo se sitúa en la cima del famoso promontorio
que se alza sobre el mar, rodeado por las hermosas playas
de Scilla, meta turística año tras año.
La presencia de una fortificación sobre la roca se
pierde en el tiempo y no es posible definir sus inicios de
manera certera. Cerca de aquí, en el barrio de Marina
Grande se sitúa la Iglesia del Espíritu Santo
(1752).
Destacable por su historia es también la iglesia de
María Santísima Inmaculada, fundada en época
paleocristiana y arrasada por el terremoto del 1908 fue reconstruida.
Completan el panorama los edificios de culto de Scilla la
Iglesia de San José (1641), dotada de un hermoso pórtico,
la Iglesia del Carmen, la Iglesia de San Roque, construida
para celebrar el final de la peste y la Iglesia de Porto Salvo
del siglo XVIII.
Interesante y característico es Chianalea, la aldea
de pescadores.
El centro es meta turística balnear cada año,
y un activo centro de veraneo momento en el que son programados
interesantes espectáculos y conciertos durante los
Veranos de Scilla.
Interesantes desde el punto de vista natural son las Grutas
de Trémusa.
Lugares de interés
- Castello
- Chiesa Maria SS. Immacolata
- Chiesa dello Spirito Santo (1752)
- Chiesa di San Giuseppe (1641)
- Chiesa di Porto Salvo (1730)
- Chiesa del Carmine
- Chiesa di San Rocco
- Grotte di Trémusa
- Fonte di Paolo Re
Museos
- In costruzione...
Eventos
- Estate Scillese da maggio ad ottobre
- Premio Internazionale Scilla in ottobre
- Festa di San Rocco il 16 agosto
|