ANVERSA
Flaturno
era el nombre de esta localidad antes de la llegada de los
Normandos, que al inicio del II milenio le dieron el nombre
de Anversa. Otro de sus topónimos podría explicarse
por su posición geográfica: “ad versus”
(en las cercanías), y en relación con las aguas
del valle del Sagittario.
Ciertamente hasta el 1150 Anversa de los Abruzzi
fue un importante centro perteneciente al conde Simone di
Sangro, representante de la familia que detentó el
poder hasta el 1431. A ellos se debe la construcción
del castillo normando (siglo XII), penosamente
destruído por el terremoto del 1706.
El burgo golpea los sentidos con su típica atmósfera
formada por callecillas estrechas y pasajes bajo pórticos
inesperados.
Citamos entre otras las iglesias de “S.Maria
delle Grazie” (siglo XVI) que cuenta con el
bellísimo pórtico renacentista realizado en
piedra (1540) adornado por un magnífico rosetón
(1585) así como la Iglesia románica
de “S.Marcelo” (siglo XI) que cuenta
con un elegante pórtico tardo gótico.
Vale la pena admirar el panorama desde el mirador situado
entre las Gargantas del Sagittario y bajar posteriormente
por el valle del burgo para visitar los restos de la iglesia
de “S.Maria ad Nives” y su monasterio
adyacente (siglo IX)
En Anversa el poeta Gabriele Dannunzio ambientó
“la mejor tragedia de mis tragedias”:
Fiaccole sotto il moggio.
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